En la escuela, para llevar a cabo la organización curricular
a partir de proyectos de trabajo, algunas de las bases teóricas
que lo fundamentan son las siguientes:
1) Un sentido de aprendizaje que quiere ser significativo, es decir
que pretende conectar y a partir de lo que los estudiantes ya saben,
de sus esquemas de conocimiento procedentes de sus hipótesis
(verdaderas, falsas o incompletas) ante la temática que ha
de abordar.
2) Para su articulación, asume como principio básico
la actitud favorable para el conocimiento por parte de los estudiantes,
siempre y cuando el profesorado sea capaz de conectar con sus intereses
y de favorecer el aprendizaje.
3) Se configura a través de la previsión por parte
de los docentes de una estructura lógica y secuencial de
los contenidos, en el orden a facilitar su comprensión. Pero
siempre teniendo en cuenta que esta previsión constituye
un punto de partida, no una finalidad, ya que puede quedar modificada
en la interacción de la clase.

4) Se lleva a cabo con un evidente sentido de funcionalidad de lo
que hay que aprender. Para ello, resulta fundamental la relación
con los procedimientos, con las diferentes alternativas organizativas
a los problemas abordados.
5) Se valora la memorización comprensiva de aspectos de la
información, con la perspectiva de que estos aspectos constituyen
una base para establecer nuevos aprendizajes y relaciones.
6) Por último la evaluación trata sobre todo de analizar
el proceso seguido a lo largo de toda secuencia y de las interrelaciones
creadas en el aprendizaje. Parte de situaciones en las que hay que
anticipar decisiones, establecer relaciones o inferir nuevos problemas.
Los proyectos de trabajo son una respuesta-
ni perfecta ni definitiva ni única- a la evolución
que el profesorado a seguido y que le permite reflexionar sobre
su propia práctica y mejorarla.
Se basa fundamentalmente en una concepción de la globalización
entendida como un proceso que mucho más interno que
externo, entre que las relaciones entre contenidos y áreas
de conocimientos tienen lugar en función de las necesidades
que conlleva resolver una serie de problemas que subyacen en el
aprendizaje. Ésta seria la idea fundamental de los proyectos.
El aprendizaje en los proyectos de trabajo se basa en su significatividad,
a diferencia de los centros de interés que, según
una profesora de la escuela, “se basaban en los descubrimientos
espontáneos de los alumnos”
Globalización y significatividad son dos aspectos
esenciales que plasman en los proyectos. Hay que descartar el hecho
de que las diferentes fases y actividades que hay que desarrollar
en un Proyecto ayudan al alumnado a ser consiente de su proceso
de aprendizaje y exige del profesorado responder a los retos que
plantea una estructuración mucho más abierta y flexible
de los contenidos escolares.
Es importante constatar que la información necesaria para
construir los proyectos no está predeterminada de antemano,
ni depende del enseñante o de un libro de texto, sino que
está en función de lo que ya sabe cada alumno sobre
un tema y de la información con la que se pueda relacionar
dentro y fuera de la escuela. Esto evita el peligro de estandarización
y homogeneización de las fuentes de información y
a su vez el intercambio entre las que aportan los miembros del grupo
contribuye a la comunicación.
¿Cuándo hablamos de proyectos?
Debe quedar claro que en un proyecto, el maestro tiene funciones
específicas. Además de explicar contenidos, debe brindar
herramientas para que sus alumnos los descubran por sí mismos
y puedan encontrar estrategias cognitivas para poner en juego.
Dentro de un proyecto podemos encontrar elementos característicos,
como:
El docente no "da un tema o un contenido", sino que aprovecha
las situaciones de aprendizaje que surgen en el proyecto para poder
enseñar y evaluar estos contenidos curriculares, que se dan
normalmente, e integrando áreas. Esto se relaciona con el
tener en cuenta que los contenidos se dan en forma natural e integrada.
La pedagogía por proyectos se fundamenta en una perspectiva
globalizadora.