Acorde con el Diseño Curricular para el Nivel Inicial de la MCBA del año 1989 y el actual Anexo del Diseño para la Educación Inicial de la MCBA del año 1995, en la planificación didáctica se explicitan algunos componentes:
* Objetivos - que los niños
alcancen.
* Contenidos - qué se deberá aprender
para alcanzar los objetivos propuestos.
* Actividades - qué consideramos que los
alumnos deben realizar para aprender los contenidos que les permitirán
alcanzar los objetivos propuestos.
* Estrategias - qué los docentes ponen
en juego para que los niños realicen las actividades que les permitirán
aprender los contenidos para alcanzar los objetivos propuestos.
Esta planificación debe ser, estratégica, dinámica, sistemática
y formalizadora, flexible y participativa.
La planificación representa y ha representado siempre la explicitación de los deseos de todo educador de hacer de su tarea un quehacer organizado, científico, y mediante el cual pueda anticipar sucesos y prever algunos resultados, incluyendo por supuesto la constante evaluación de ese proceso e instrumento.
La planificación es un proceso mental:
este proceso mental se pone de manifiesto, se explicita,
mediante una diagramación o diseño que se vuelca en el papel,
que es al que comúnmente se denomina planificación.
Entonces podemos definir a la planificación como el proceso mental
que orienta la acción en una dirección determinada y que contempla
los medios necesarios para alcanzar un fin. Este proceso mental puede ser
representado a través de un diseño capaz de informarnos a nosotros
mismos y también a los otros sobre los alcances del plan o del proyecto
trazado.
Consideramos que la planificación didáctica es simultáneamente
un proceso mental realizado por un docente y un producto de ese proceso, producto
comunicable, analizable, modificable.
La planificación didáctica es una clase especial
de planificación: la planificación
didáctica se refiere al ámbito pedagógico - didáctico,
lo cual determina cuáles serán sus componentes.
Es el "objeto" de la planificación el que determina cuáles serán
los componentes que se deberán tomar en consideración.
La planificación didáctica aúlica no es "aislable", sino
que se debe considerar el lugar que ocupa en relación con los diferentes
niveles de especificación de las decisiones educativas.
La planificación del docente se pone en
relación con las decisiones de política educativa, nacionales
y jurisdiccionales, y con la contextualización institucional, permitiendo
de este modo que el diseño y programación de su práctica
docente no sea un elemento aislado, pero respetando al mismo tiempo la independencia
y autonomía profesional, necesarias para el desarrollo de su actividad.
Planificación: aportes desde concepciones afines al
paradigma de la simplificación:
La planificación no "es" la realidad, sino una simplificación
de la misma; por lo tanto, al planificar se tienen en cuenta algunas de las
variables concernientes a la realidad, las cuales se van "moldeando" de acuerdo
a necesidades de un actor esencial: el docente. Pero no se puede dejar de
considerar que lo que sucede en la clase es siempre más complejo e
imprevisible que lo que se pueda planificar.
Planificación como proceso: posibilidad y lugar de error: nos parece útil entender a la planificación como un proceso constante, que a la par que intenta anticipar y prever, nos garantiza la aparición de lo previsto y anticipado; por lo tanto, más que a errores que deberían haber sido evitados, haremos referencia a la incidencia que la realidad compleja tiene en nuestras programaciones llevándonos, constantemente a repensar lo planificado, a reorganizar lo previsto, en un trayecto en el cual los "errores" permiten la reconstrucción activa de nuestros planes, considerando variables siempre novedosas en la realidad compleja, sin que ello implique ausencia de previsión ni sumisión a los imprevistos.
La planificación como producto y como herramienta
para la toma de decisiones del docente: a partir del momento en que el
docente comienza a planificar, tanto en la dimensión de proceso mental
como en la dimensión referida a la explicitación gráfica,
se pone de manifiesto la utilidad de la planificación como herramienta
para la tomo de decisiones; a su vez, la planificación es también
producto de decisiones previas y continuas del docente y de la institución.
El docente, a partir de estudios indagatorios realizados en función
del grupo concreto de niños, comienza un interrumpido proceso de toma
de decisiones, en las cuales radica justamente la intencionalidad pedagógica
que deberá imprimir a sus acciones.
Se podría continuar enumerando las variables o aspectos
de la realidad educativa sobre las cuales se ejerce cotidianamente el proceso
de toma de decisiones de los docentes.
Lo que nos parece importante es destacar que la planificación didáctica
permite al docente ejercer un control pedagógico - didáctico,
una evaluación crítica, de esta multiplicidad y complejidad
de decisiones que le competen; como así también, ir definiendo
y redefiniendo sus caminos decisivos, a medida que la realidad, con su complejidad
y con sus zonas de incertidumbre, lo lleva a replantear y eventualmente modificar
rumbos previstos.