Históricamente, al comenzar cada ciclo lectivo, los directivos de las Instituciones Educativas oficiales y de las privadas oficializadas presentaban, a la Supervisión respectiva, el Plan Anual Institucional: planificación de la institución para el año de trabajo.
El mismo estaba cargado de un fuerte arraigo normativo
"arrastrado" desde la década del '60, década de oro
de la Planificación Educativa.
Algunas de las ideas características más sobresalientes
del modelo de Planificación Normativa:
*Propuesta de organización de
la tarea a partir de una secuencia de etapas técnicas que
debían ser respetadas:
1- establecer objetivos
2- hacer un diagnóstico
3- momento de ejecución
4- evaluación
*El esquema resultante se vuelca en
una gran parrilla denominada "sábana".
En este contexto, la planificación como modelo normativo
tuvo éxito: objetivos y metas; acciones puntuales a cumplir
por cada uno de los integrantes de la institución y los tiempos
estimados para su realización, eran volcados en grandes planillas
que, con escasas modificaciones, se reproducían año
tras año. La famosa "sábana" estaba confeccionada.
Desde las nuevas perspectivas, la planificación con un enfoque
normativo no nos sirve.
Resulta necesario replantearse el problema.
Este replanteo se manifiesta en tres ejes:
1.Cambio de la metodología de la planificación.
2.Cambio en el contenido de la planificación.
3.Cambio en la puesta en marcha de la planificación.