Durante mucho tiempo, psicólogos, psicopedagogos y maestros,
creían que los grandes mecanismos del aprendizaje, descubiertos
en situaciones de experimentación, en el marco de la Psicología
Genética (conservaciones, clasificaciones, seriaciones, etc)
podían transferirse directamente a la sala, y que eran garantía
de que los chicos (a través de ellos) aprenderían
el número, a resolver problemas, etc. alejándose así,
de la posibilidad de vincular a los chicos con los sistemas y conceptos
propios de las áreas específicas del saber.
La matemática en sí misma, los números, los
problemas de la matemática estaban ausentes.
"...solamente en los últimos años, el término
resolución de problemas se lo han adjudicado al trabajo sobre
la didáctica de la enseñanza heurística"
(A. Schoenfeld, 1985)
Es necesario comprender que un problema o juego matemático,
es una situación que implica un objetivo a conseguir, sólo
es aceptada como problema por alguien; sin esta aceptación,
el problema no existe. Debe representar un reto a las capacidades
de quien intenta resolverlo, y ser interesante en sí mismo.
La resolución del mismo es un proceso de acontecimientos:
aceptar un desafío, formular las preguntas adecuadas, clarificar
el objetivo, definir y llevar a cabo el plan de acción y
finalmente evaluar la solución. Es decir, se ponen "...de
manifiesto las técnicas, habilidades, estrategias y actitudes
person
ales
de cada individuo...". Esta lleva consigo el uso de la heurística
(arte del descubrimiento).
La enseñanza por resolución de problemas pone el énfasis en los procesos de pensamiento, en los procesos de aprendizaje y toma los contenidos matemáticos como campo de operaciones privilegiado para la tarea de hacerse con formas de pensamiento eficaces.
Se considera lo más importante, que el alumno:
Las ventajas del componente heurístico en la enseñanza de la matemática, se resumen en:
Actualmente, el perfil del docente del Nivel Inicial cambió: plantea situaciones problema, analiza las producciones de los chicos, estimula la discusión y la puesta en común de los diferentes procedimientos de los niños, estimula distintos procedimientos de cuantificación (conteo, reconocimiento directo de cantidades, estimación).
Thomas Romberg, en su artículo "Como uno aprende: modelos
y teorías del aprendizaje de las matemáticas",
al referirse al constructivismo social, dice que hay 8 características
comunes de cómo la mente trabaja.
Una de ellas dice lo siguiente: "Las actividades de instrucción
coherentes, que diseñan para fomentar la reorganización
conceptual en unos esquemas individuales, tendrán una secuencia
de tres partes". Es decir, habría una exposición
de una situación; seguida por una discusión de la
misma, que finalizaría con una resolución. Este proceso
de negociación entre maestro y alumnos, se facilita "...cuando
la información puede ser relacionada con esquemas existentes
del que aprende..."
Volver al Indice general
del trabajo
Enviado por
Andrea Vanina Figueroa
San Isidro- Buenos Aires