Cuando el niño ingresa al jardín deberá
comenzar con actividades de exploración de material concreto
con el fin de estimular el descubrimiento de cualidades que posteriormente
servirán como atributos (color, forma, tamaño, peso,
textura, etc.) clasificatorios.
Al comienzo estos serán libres, permitiendo la manipulación
y agrupación según el deseo del niño. Más
adelante se buscará que en las clasificaciones se encuentren
con pequeñas dificultades.
Luego se utilizarán materiales estructurados cada vez más
complejos y con posterioridad figurativos.
Una vez que estos hayan sido presentados pueden brindarse a los
niños situaciones que impliquen un nuevo desafío,
tales como representaciones en el espacio gráfico.
Estas actividades no deben ser tomadas únicamente como forma
de evaluación, sino que encaradas desde otro aspecto puede
presentar una rica situación de aprendizaje.
Es muy importante que el niño juegue con el material libremente
antes de utilizarlo en un trabajo específico.