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Por qué... por qué
No nos tratamos bien


Una partitura para el encuentro

«... Y yo suelto mi pregunta
para que empecemos a pensar...
por qué, por qué..
no nos tratamos bien…»
(MiIhanovich y Schajris)

En este año la Unesco está promoviendo el Manifiesto 2000 para una cultura de paz y no violencia. Éste ha sido creado por un grupo de premios Nobel. No es un llamamiento, ni una petición dirigida a instancias superiores. Se trata de un compromiso que empieza a nivel individual.

Tomando conciencia

Se hizo público el 4 de marzo de 1999 en París, en una conferencia de prensa internacional que se celebró en la Torre Eiffel, en la cual se realizó una invitación para que fuera firmado por todas la personas del mundo entero.

En 1996 hemos podido acceder al Informe de la Comisión Internacional de la Unesco sobre la educación en el siglo XXI. Ese informe de Jacques Delors denominado «La educación enciera un tesoro» cuenta no sólo el estado actual de la educación a nivel mundial sino que propone CUATRO PILARES sobre los que es necesario asentarla, si queremos pensar en una educación para todos, que no deje a nadie fuera de su alcance.

Pensar en una educación pluridimensional, es pensar en una educación a lo largo de la vida, para un ser humano que está en construcción continua de sus conocimientos, aptitudes; que debe permitirle tomar conciencia de sí mismo, de su entorno, de la importancia de desempeñar adecuadamente su función social tanto en el mundo del trabajo como en la vida pública. El SABER, el SABER HACER, el SABER SER y el SABER CONVIVIR EN SOCIEDAD constituyen los cuatro aspectos, los cuatro pilares sobre los que la Unesco plantea fundar una mirada completa de la función de la educación a lo largo de la vida, en el mundo y para este siglo que empieza.

  • APRENDER  A CONOCER, SABER... implica combinar una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de profundizar, a la vez, en ciertos ámbitos del conocimiento. Esto supone aprender a aprender, para aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida.
  • APRENDER A HACER, SABER HACER... implica adquirir no sólo la calificación profesional que garantiza un buen desempeño, sino las competencias necesarias para que un ser humano pueda hecer frente a una multiplicidad de situaciones que implican no sólo el trabajo individual sino el saber hacer con otros. A la vez, es un aprender a hacer en el marco de distintas experiencias sociales y en distintos contextos.
  • APRENDER A SER, SABER SER... Implica generar espacios que dejen paso al despliegue de una personalidad propia; que sea posible obrar creciendo con autonomía, juicio y criterios responsables para la vida. Esto obliga a mirar a un hombre completo, que desarrolle por igual el razonamiento, la memoria, las capacidades físicas, las habilidades de comunicación con el otro, el sentido estético.
  • APRENDER A VIVIR JUNTOs, SABER CONVIVIR... implica la comprensión del otro, la percepción de las formas de interdependencia; realizar proyectos comunes, prepararse para afrontar los conflictos, respetando los valores del pluralismo, la comprensión mutua y la paz. Esto es, crecer aprendiendo de la diferencia, aceptando la riqueza que de ella proviene y dejando de lado que esto no es crecer «con tolerancia». La tolerancia y la aceptación de los otros no son lo mismo.

El informe de Jacques Delors, el Manifiesto 2000 y, por qué no, la Declaración de los Derechos del Niño, van de la mano abriendo una buena posibilidad de trabajo en la escuela.

Una escuela que tiene la responsabilidad de:

«… Fomentar actitudes y hábitos de cuidado y defensa de la dignidad personal, de solidaridad y compromiso con los otros, de justicia en la resolución de conflictos y cooperación en proyectos comunes, de autonomía en la toma de decisiones y en la elección de modos de vida...
«... Presentar conceptualizaciones sobe la libertad, la tolerancia, la igualdad, la justicia, la solidaridad y la paz, y promover promover la deliberación acerca de su presencia y significado en contextos particulares…»

(Prediseño curricular marco general para la E.G.B.
–Educación Primaria y Media, según denominación vigente–,
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,
Formación ética y ciudadana, p. 130.)

Creemos necesario aceptar que es prioridad abordar estas problemáticas que pertenecen a una vida social desgastada, desvalorizada, y que se manifiesta con fuerza –como siempre ocurre– en esa caja de resonancia que es la escuela. También creemos que no hay espacios para el tratamiento de estos temas que sean propiedad de algunas disciplinas. Todo lo contrario, ya que adherimos a una concepción de educación que concibe una escuela capaz de generar –en todos sus espacios curriculares– encuentros, lecturas y compromisos que refuerzan la idea de que todos atendemos el desarrollo de un niño completo y único, al que miramos como una unidad y acompañamos en su crecimiento.

En esta propuesta, el Manifiesto 2000 de la Unesco será oportunidad para que la música invite a la reflexión.

 Está pensada para que el análisis, la discusión y las tomas de decisión puedan hacerse en cada uno de los ciclos, ajustando lecturas según las posibilidades de los grupos. Para el desarrollo de la misma, el recorte de contenidos y su tratamiento se hará teniendo en cuenta que el objetivo central se fija en el adentro de la escuela, en el corazón de cada aula. Es decir, las reflexiones y producciones deberán no perder de vista la necesidad de seguir pensándonos y mejorar; para ello,   aspectos puntuales de nuestra convivencia, traduciendo así: qué significa crecer en una cultura de paz y no violencia en el ámbito cotidiano de nuestra comunidad educativa.

Secuencia de actividades sugeridas para el proyecto

El desarrollo de este proyecto lleva como propuesta la posibilidad de un trabajo mancomunado entre el maestro a cargo del grupo y, si fuera posible, el especializado en Música.

1) Solo los chicos, tan solo los chicos…

  • En días previos los maestros habrán de realizar un registro de frases emanadas de conversaciones, intercambios, discusiones, del grupo en situaciones diversas tales como el salón de clase, los tiempos de juego, debates, etc.
  • Es muy importante que no sean frases de mucho tiempo atrás, ya que el valor de las mismas se aumentará en la medida en que cada uno pueda reconocerse diciendo lo que el maestro registró. Es posible partir de grabaciones hechas al grupo; también es muy valioso recoger las «frases muletilla» que nunca faltan y que permiten reconocer con claridad al portador.
  • Se seleccionará una frase de cada uno de los niños. Serán escritas en cartones grandes y con letra clara y luego se las recortará, armando con cada una, un rompecabezas.  

2) Rompecabezas poéticos

Se propondrá al grado un juego.

Se los dividirá en equipos y se les dará un primer rompecabezas de música y poesía. Será necesario hacer una selección de textos entre los que resulten de cierta familiaridad para el grupo. Podrán ser estrofas de poesías, estribillos de canciones, etc. que, en lo posible, traigan temáticas afines con la propuesta. (Por ejemplo:Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fito Páez; El misterioso dragón de Víctor Heredia; Sólo le pido a Dios de León Gieco;Volver a empezar de Alejandro Lerner; etc.)

Cada equipo deberá armar, en un tiempo estipulado su rompecabezas y luego cantará o recitará en forma completa el resto.

3) Del pez que –según dicen– por la boca muere

Después de hacer la puesta en común otro rompecabezas será presentado pero ahora la consigna será:
«En cada grupo hay más de un rompecabezas. Cada uno de los integrantes del mismo tendrá su propia frase para armar… pero es una frase especial ya que todas tienen un dueño…». (Las frases a utilizar en esta actividad serán las recogidas en 1.)

A la tarea de reconocimiento seguirá un tiempo de intercambio en el que cada niño leerá su frase.
A partir de la diversidad de las mismas podrá iniciarse un trabajo de análisis y reflexión acerca de: por qué estas frases aparecieron, cómo son dichas, en qué situaciones y contextos, qué manifiestan (enojo, conciliaciones, pedidos, manifestaciones de afecto, etc).

El grupo indagará en sus propias modalidades de convivencia y se podrán registrar las dificultades que vayan apareciendo y sean verbalizadas.  

4) Por qué, por qué, no nos tratamos bien

Schajris que lleva por título Por qué no nos tratamos bien (recomendamos la versión de Julia Zenko).
Se trabajará con el grupo el texto de la canción y se la podrá enseñar.

Se presentará el texto del Manifiesto 2000 de la Unesco (ver Anexo). Se contextualizará la propuesta del mismo y se comunicará al grupo la existencia de la posibilidad de hacer un compromiso individual que, pueda ser enviado a la Unesco para formar parte de la lista de los adherentes y, a la vez, firmar una copia que permanezca en el aula como testimonio del acuerdo del grupo. (Sugerimos hacer especial énfasis en los seis puntos claves del Manifiesto.)  

5) Buscando los modos

La pregunta que habitualmente surge a partir del tratamiento de estas problemáticas, siempre se encuadra en la dificultad de convertir en acciones prácticas, lo que aceptamos como «necesario de ser cambiado».

En esta secuencia de actividades que les proponemos, trataremos de trabajar con esa dificultad y generar experiencias visibles (audibles) que operen como facilitadores en el momento de asumir ciertos compromisos.  Sabemos que todo aquello que es vivenciado puede luego, ser pensado, repensado y asumido de mejor manera.  

La Música será ahora la protagonista

Se propondrá al grupo trabajar con sus sonidos. Abandonaremos por un momento la palabra y sólo la voz se abrirá paso para mostrar:

a) los sonidos de enojo, feos, duros, hirientes, de cada uno y luego, sumados, los del grupo;

b) los sonidos de bienvenida, alegría, blandos, acariciantes, de cada uno y luego sumados, los del grupo.

En pequeños grupos se realizarán producciones vocales. Se favorecerá la improvisación desde una propuesta de juego con diversos modos de  expresar y comunicar lo que se siente.

El trabajo con la voz deberá permitir una adecuada exploración de las posibilidades vocales, la identificación de sus características expresivas, sin desatender el cuidado de las emisiones  y la calidad Cada grupo hará una presentación de sus improvisaciones y se preverá registrarlas en una grabación.
El grupo todo intentará luego una improvisación. Se la podrá generar promoviendo nuevas búsquedas y ajustes a medida que se vayan incluyendo uno a uno todos los pequeños grupos. Se grabarán las diversas producciones.

Se analizarán las audiciones grupales y se las apreciará. Será posible identificar auditivamente los distintos contextos que se pudieron generar. Se percibirán el ordenamiento de los sonidos en el tiempo; las  relaciones de sucesión y simultaneidad de sonidos; las distintas distribuciones en el tiempo. Se elegirá una propuesta final para cada mostrar cada uno de los modos de decir que se trabajaron (ver 5.a y 5.b). Se grabará nuevamente.  

) Una partitura para el encuentro

Se propondrá al grupo pensar ahora en PALABRAS que expresen modos deseados de estar con el otro, propicios para alimentar una buena convivencia, en una cultura de paz y no violencia. Así se podrá poner en palabras, expresivamente dichas, y apelando a las exploraciones realizadas anteriormente, cómo se desea ser visto y mirado, cómo ser escuchado, tratado, tomado en cuenta, etc.

Se podrá trabajar entonces con: te quiero, te perdono, te escucho, estoy con vos, me gusta mirarte, te creo, podés contar conmigo, ¿puedo ayudarte?, ¿me prestás?, hablemos que estoy enojado...

Cada uno jugará con sus palabras y siguiendo un proceso de construcción como el anterior  se arribará a una producción grupal. Se grabará.

Se escribirán las palabras y, entre todos, se armará una nueva partitura analógica. La grabación permitirá recuperar con precisión entradas y salidas de las voces, de modo tal que luego, la escritura respete, con la mayor  fidelidad, la textura encontrada.

A los fines de la ejecución de esta «partitura del encuentro», será posible ajustar las concertaciones necesarias y por ende, corregir la escritura todas las veces que así se creyera oportuno.  

7) Poniéndole el cuerpo al compromiso

Se armará un «rompecabezas de piso» con piezas grandes. La base será una fotografía ampliada del grupo (gigantografía) convertida en rompecabezas.

Si no fuera posible trabajar con la ampliación de la foto, se podrá armar una imagen grupal con los chicos acostados sobre un papel grande que permita al docente calcar las figuras de los cuerpos de todos, luego colorear, montar sobre cartón y marcar los cortes.  

8) Ritmos y sonidos para una cultura de paz y no violencia

Se organizará un encuentro con los docentes y familias del grupo.

Se podrán exponer las producciones escritas y compartir el relato de lo trabajado acompañando los momentos con las audiciones de las distintas etapas.

Cada niño tomará su pieza del rompecabezas y se acompañará diciendo expresivamente las palabras elegidas. La presentación de las piezas acompañadas por sus sonidos-palabras permitirá armar simultáneamente el rompecabezas.

Luego procederán a interpretar, leyendo su escritura analógica, la «partitura del encuentro», dicha con palabras que representan los compromisos asumidos para la convivencia.
Finalmente, se dará a cada adulto una copia del Manifiesto 2000 de la Unesco y se invitará a adherir al mismo.

«… Voy a seguir preguntando
a los que me quieran escuchar...
por qué, por qué..
no nos tratamos bien…»

Mihanovich y Schajris.

ANEXO

¿Qué dice el Manifiesto 2000?


Manifiesto 2000

Es un documento de compromiso personal, cuyo texto íntegro es el siguiente:

«Reconociendo mi parte de responsabilidad ante el futuro de la humanidad, especialmente para los niños de hoy y de mañana, me comprometo en mi vida diaria, en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi país, mi región a:

  • respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discrminación ni prejuicios;
  • practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, psicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes;
  • compartir mi tiempo y mis recursos materiales cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injustcia y la opresión política y económica;
  • defender la libertad de expresión y la diversidad cultural privilegando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo;
  • promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta;
  • contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto a los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad».

Los seis puntos claves del Manifiesto

  • Respetar a todas las vidas
  • Rechazar la violencia
  • Liberar la generosidad
  • Escuchar para comprenderse
  • Preservar el planeta
  • Reinventar la solidaridad

Autora: Alba I. Santarcángelo
Profesora de Psicología, Ciencias de la Educación y Música
Enviado por
Editorial A Construir
Revista de Actualización Docente "A Construir"

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Palabras claves - Keywords:

A continuación aparecen algunas palabras claves relacionadas con este trabajo: paz, no violencia, reflexión, pensamientos, palabras, conviviencia, textos.
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